28 de noviembre de 2016

Aceptando el fracaso

En nuestras vidas llegan momentos en los que nos quejamos constantemente de todo, sufrimos enormemente por las cosas que nos pasan, lo criticamos todo pero en el fondo todo es culpa de nuestro fracaso como seres humanos.

Fracasamos en nuestros planes, en nuestro proyecto de vida, en nuestro trabajo y en el matrimonio, muchas veces simplemente es por única y exclusiva "mea culpa", vamos por la vida sembrando errores que en su momento nos parecen bien, pasados los años estos se convierten en los fracasos que arrastramos hasta el fin, errores que en mucho de los casos se pagan a altos precios, decisiones equivocadas que conllevan a esos errores, recogemos lo que sembramos, cuyas cosechas demoran en ocasiones años en brotar y cuando lo hacen se convierten en enormes tempestades color gris.

Pero el fracaso debemos aceptarlo, debemos aprender a convivir con el sin que este nos haga daño y mientras nos quede oxigeno por respirar, tenemos la oportunidad, de intentarlo todo de nuevo, de probarnos que podemos ser mejores personas, de arreglar aquello que creíamos imposible, de enmendar todas y cada una de las heridas.


 

5 de abril de 2016

Como Padre: un año que ya pasa rápido

Hace aproximadamente un año, una noche de domingo fui con mi mujer al hospital para realizarle un ultrasonido, pues muchas personas decían que ella estaba embarazada, pero no sabíamos nada pues nunca tiene un ciclo menstrual normal, efectivamente nos dieron la noticia más feliz del mundo, íbamos a ser padres, al punto que ella ya tenía unas 14 o 16 semanas, o sea todo estaba más adelantado de la cuenta, en ese momento el mundo se me vino encima como un tsunami, estaba feliz pero sentía que no estaba preparado para enfrentar tal empresa.

Por un lado muchos no querían que tuviéramos el bebe, pues la madre o sea mi mujer padece una rara enfermedad llamada "Acrodermatitis enteropática" y podían haber consecuencias, antes cuando comenzamos a pensar en tener un niño, nos habíamos documentado con especialistas de genética y nos dijeron que los riesgos eran mínimos, así que valiente o no tomamos la decisión de tenerlo con todos los riesgos o no.

La noticia cayó en medio de deudas y una situación económica no muy favorable, aquello me tenía la cabeza loca, pero poco a poco y con la ayuda de Dios fuimos comprando las cosas de la canastilla que en Cuba es súper cara, debo agradecer a muchas personas que me ayudaron mucho con la canastilla y que gracias a ellos me ahorré mucho dinero, no mencionaré sus nombres pues son muchos, desde los que me ayudaron con un simple jabón de baño hasta los que enviaron cosas desde los Estados Unidos a todos les agradezco de nuevo, pero bueno retomando el tema, las primeras semanas todo fue muy rápido, muchas consultas, mucho corre corre.

Hasta que un miércoles 19 de agosto nació nuestro amado bebé mediante cesárea, al que pusimos por nombre Steven Caleb, el bebé nació bajo peso y estuvo en prematuro casi 1 mes, hasta que finalmente llego a la casa, los primeros días y semanas muy difíciles, muchas malas noches, cosas a las que no estaba acostumbrado, pero poco a poco Steven fue cogiendo el paso y ya tiene casi 8 meses y ha cambiado mucho desde aquella primera vez que lo vi tan chiquitico, aún hoy muchas personas no creen que me he convertido en padre, yo creo que también les acompaño en ese sentimiento, a veces digo no puede ser ya el bebe va a cumplir un año de aquí a un par de meses; pero la vida es así hoy estás aquí y mañana no sabes dónde estarás ni cómo.

¿Que si he cambiado? sí y mucho, creo que soy un padre responsable aunque eso lo tendrá que decir mi nene el día de mañana, pero hasta ahora siempre estoy al tanto de todo, a veces digo que soy padre y madre pues creo que me preocupo demasiado por el nene, quiero darle todo lo mejor, pero al mismo tiempo me siento culpable de muchas cosas que están por cambiar y llegar.
 

2 de abril de 2016

Los caminos del retorno…

He quedado muy mal con mi blog, tal parece que nunca más iba a volver a escribir, pero aquí estoy reviviendo el gran proyecto de mi vida, la verdad es que desde hace un año aproximadamente mi vida ha cambiado totalmente y el blog lo ha sentido, el tiempo que he dejado de escribir no me lo perdonaré pues muchas historias más que interesantes han llegado y han partido de mi vida.

Ahora me he convertido en padre, con todas las dificultades y responsabilidades que eso trae y más en un país como el que vivo con tantas necesidades en el día a día. Ser padre me ha cambiado, no he tenido tiempo para más nada, el embarazo primero y luego él bebe me han desgastado totalmente, por eso el escribir en el blog era algo para cuando el tiempo lo permitiera y aquí estoy, tengo muchos deseos de compartir como siempre hice ese pedacito que es mi vida personal con ustedes y lo haré creo que el momento llegó, tantas y tantas cosas buenas pero también malas y a veces peores transité en estos últimos meses, solo Dios sabe.

Hacia lo interior de mí han ocurrido cosas que me han cambiado como no creía, no sé si tenga el valor de contarlo todo, no lo creo, son cosas muy duras y duros son los momentos que estoy pasando ahora, que como en otros momentos claves de mi vida han llegado situaciones que requieren tomar decisiones sabias, algo que me ha faltado mucho, siempre he vacilado en tomarlas y a veces cuando lo hago ya no tienen el mismo efecto, pero de eso escribiré más adelante, el tiempo tiene la última palabra.